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No mirar a los ojos provoca conversaciones más interesantes


3,3 segundos. Este es el tiempo límite que tienes para mirar a alguien a los ojos de manera agradable sin que la interacción se vuelva incómoda o intimidante. ¿Qué quiere decir esto? Que es imposible mantener un contacto visual constante a lo largo de una conversación, por ende, afirmar que “Si una persona no te mira a los ojos, te está mintiendo” es erróneo. Pero ¿Cuál es la ciencia detrás de este argumento?


El ser humano, por naturaleza, busca mantener contacto visual durante una conversación con su interlocutor para captar su atención. De hecho, el contacto visual es una forma de comunicación no verbal que puede transmitir muchos mensajes entre dos personas cercanas. Por ejemplo, una mirada entre amigas puede demostrar cierta complicidad en torno a un tema o situación determinada. Sin embargo, es imposible mantener este contacto de manera constante durante toda una conversación, pues, en primer lugar, sería agotador y, en segundo lugar, resultaría extraño.


El contacto visual prolongado en una conversación no ayuda a estar atento


Una serie de estados emocionales como la timidez, la vergüenza o la culpabilidad pueden hacer que alguien evite el contacto visual mientras trata de comunicarse. Sin embargo, evadir el contacto visual también puede hacer que una conversación fluya con mayor naturalidad, dado que el ojo necesita descansar de una sincronía pupilar constante que le exige un esfuerzo mental adicional durante una conversación. Al respecto, una nueva investigación del Dartmouth College, en Nuevo Hampshire, Estados Unidos sugirió que el aumento y la caída de la atención compartida durante las conversaciones interpersonales se caracteriza por hacer contacto visual y luego romperlo.


El contacto visual emplea los mismos recursos mentales requeridos para tareas complejas, por lo que tratar de mantener la mirada del otro puede impedirle razonar. En este caso, la ruptura del contacto con los ojos no proviene de alguna emoción, sino por la necesidad de preservar los recursos cognitivos. En este sentido, es mucho más complejo responder una pregunta que implique un nivel alto de razonamiento mientras estás mirando fijamente los otros de otra persona. La mirada necesita dispersarse en los alrededores para refrescar la memoria y poder pensar sin tener que concentrarse en un punto fijo que requiera un porcentaje de su atención.


No te sientas mal si te cuesta mantener el contacto visual durante una conversación. No es algo que se deba forzar. Un contacto visual moderado permitirá que las ideas fluyan y que la conversación resulte amena. Sin embargo, si sientes que eres de aquellas personas a las que les resulta imposible mirar a los ojos a los demás, o simplemente te cuesta conversar con las personas, te recomendamos visitar a un especialista. En INA poseemos los mejores profesionales para realizar evaluaciones emocionales que te permitan obtener un diagnóstico certero sobre el problema que te encuentres atravesando. ¡No dudes en contactarnos!

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