Dos tipos de células podrían explicar la depresión
- INA

- hace 22 minutos
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Durante años se ha pensado en la depresión como algo puramente emocional, una tristeza profunda que se siente, pero no se ve. Hoy la ciencia demuestra lo contrario: la depresión también deja huellas físicas en el cerebro.
Un equipo de la Universidad McGill y del Instituto Douglas, en Canadá, identificó por primera vez dos tipos específicos de células cerebrales alteradas en personas con depresión. Se trata de ciertas neuronas que regulan el estado de ánimo y el estrés, y de un tipo de microglía, células inmunitarias que controlan la inflamación en el cerebro.
El estudio, publicado en la revista Nature Genetics, analizó tejido cerebral post mortem de 100 personas (59 con depresión y 41 sin ella) y reveló diferencias genéticas significativas en cómo estas células funcionan.
Gracias a una técnica avanzada de análisis genómico, los investigadores observaron que, en quienes vivieron con depresión, la actividad de ciertos genes estaba alterada. Esto afectaba los circuitos cerebrales relacionados con las emociones y la respuesta al estrés, y podría explicar por qué algunas personas son más vulnerables a episodios depresivos.
El autor principal del estudio, el doctor Gustavo Turecki, explicó que este hallazgo ofrece una comprensión más clara de dónde y cómo se originan los cambios cerebrales asociados a la depresión. En palabras simples, la investigación demuestra que la depresión no solo se siente, también se puede ver a nivel celular.
La microglía, implicada en este estudio, cumple un papel crucial en la inmunidad del cerebro. Cuando su función se altera, pueden desencadenarse procesos inflamatorios que afectan el equilibrio emocional. Esto refuerza una idea fundamental: la salud mental y la salud física están profundamente conectadas.
Durante años, muchas personas con depresión han sentido que su dolor no era real o que se debía simplemente a una falta de voluntad. Este tipo de descubrimientos científicos ayuda a romper ese estigma, mostrando que la depresión tiene una base biológica tan concreta como cualquier otra enfermedad del cuerpo.
Al identificar las células exactas donde ocurren los cambios, los científicos abren el camino hacia tratamientos más específicos y efectivos, centrados en los mecanismos biológicos reales de la depresión. El equipo de McGill planea continuar estudiando cómo estas alteraciones genéticas afectan la función cerebral y si podrían corregirse con terapias de precisión o fármacos más dirigidos.
La depresión no es debilidad ni falta de carácter. Es una condición compleja donde intervienen emociones, historia de vida y también biología. Saber que el cerebro muestra señales medibles no solo ayuda a los científicos, también puede brindar alivio a quienes han sentido que nadie comprendía su dolor.
Fuente científica:
Universidad McGill (2025). El perfil genético de neuronas y microglía revela las bases celulares de la depresión. Publicado en Nature.









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