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¿Cómo hacer que el trabajo y la salud mental vayan de la mano?

En la actualidad, el trabajo desempeña un rol muy importante en el bienestar de un individuo, pues pasamos gran parte de nuestra vida adulta trabajando, por lo que hemos interiorizado el concepto de que el trabajo dignifica a la persona, pues la hace sentir útil, necesaria, capaz y le da sentido de pertenencia a una sociedad económicamente activa.


Algunos autores opinan que el cambio en los entornos laborales da lugar a oportunidades para el desarrollo profesional y la innovación. Así mismo, la Organización Mundial de la Salud, hace hincapié en que el trabajo puede ser beneficioso para la salud mental. Pero ¿qué se entiende por salud mental?


La salud mental no es solo la ausencia de trastornos mentales, pues, al ser parte integral de la salud, está determinada por múltiples factores ambientales (económicos, sociales) y biológicos. Así, la Organización Mundial de la Salud (OMS) define a la salud mental como el estado de bienestar en el que la persona puede desenvolverse con todas sus facultades y es capaz de hacer frente al estrés normal de la vida diaria, de trabajar de forma productiva y de contribuir a su comunidad.



No obstante, en la actualidad se está observando grandes cambios en los entornos laborales y se ha ido normatizando la alta rotación laboral. Esto conlleva a las organizaciones a no tener en cuenta la salud mental de sus trabajadores, ocasionando la disminución de la productividad, ausentismo y problemas de salud física y mental (como ansiedad, depresión o el uso perjudicial de alcohol y otras sustancias,). Por eso, no es casual que las investigaciones muestren que la ansiedad y depresión son causantes de pérdidas económicas de alrededor de 1000 millones de dólares anuales a nivel mundial. Sin embargo, no todos los condicionantes estarían dentro de los ambientes de trabajo. El Banco de Desarrollo para América Latina (2017) ha encontrado que en Lima el 25% de los trabajadores utiliza un estimado de dos horas solamente para transportarse hacia su centro laboral, lo que significa que los trabajadores invierten gran cantidad de tiempo para el traslado hacia su centro laboral, que puede ser caótico en países latinoamericanos como el nuestro. Este factor, entre otros factores externos al entorno laboral, ocasiona un deterioro en la salud mental.



Por lo tanto, la existencia de algunos riesgos que podrían repercutir en la salud mental en el trabajo están relacionados en su mayoría a una interacción inadecuada entre el entorno organizacional, las competencias del trabajador, el tipo de trabajo y las facilidades para ejecutarlo. La OMS ha diseñado un listado sobre estos posibles riesgos que se muestran a continuación:


- Practicas ineficientes de gestión y comunicación

- Escaso poder de decisión del personal o ausencia de control de su área de trabajo

- Horarios de trabajo rígidos

- Poco apoyo al personal

- Falta de claridad en los objetivos organizativos


Teniendo en cuenta lo antes expuesto, ¿qué podemos hacer para fomentar la salud mental en los ambientes de trabajo? Existen algunas pautas propuestas por la OMS para fomentar un ambiente de trabajo saludable, así tenemos:


- Sensibilización de las organizaciones con respecto a temas de salud mental

- Facilitar el acceso a atención de salud para los trabajadores

- Fomentar políticas de seguridad y protección de la salud, que permitan la detección de estrés patológico, ansiedad y depresión, así como facilitar recursos para ello

- Mantener la receptividad y flexibilidad a las necesidades de los empleados

- Promover la participación del personal en las decisiones, transmitir una sensación de control y de participación

- Promover el equilibrio saludable entre la vida laboral y personal

- Ofrecer a los empleados programas de desarrollo profesional

- Reconocer y recompensar la contribución del personal


Como se observa, estas recomendaciones están dirigidas fundamentalmente a preservar la salud mental del trabajador, priorizando la mejora del vínculo con la empresa a través de una comunicación fluida, del establecimiento de proyectos y expectativas comunes de bienestar y participación permanentes. Esto gravitará contundentemente sobre el bienestar no solamente de cada trabajo sino también sobre su familia y grupo social.


Lic. Haendel Cabrera

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