top of page

¿Tu rostro puede revelar tu estatus social?

  • Foto del escritor: INA
    INA
  • hace 20 horas
  • 2 Min. de lectura
¿Tu rostro puede revelar tu estatus social?

Hay momentos en los que miramos a alguien por primera vez y sentimos que “sabemos algo de él”. No sabemos explicar por qué, pero algo la idea aparece en segundos. Puede ser una idea sobre su carácter, sobre su confianza o sobre su lugar en el mundo.


Un estudio de la Universidad de Toronto encontró algo fascinante, que las personas pueden estimar si alguien proviene de un contexto económico más alto o más bajo con solo observar su rostro en reposo: sin sonrisa, sin expresión, sin pistas evidentes.


En este estudio se mostraban fotografías que mostraban únicamente caras neutrales de jóvenes entre 18 y 22 años sin mostrar su vestimenta. Aun así, cuando el 53% de los participantes miraban esas imágenes y respondían por intuición, lograban identificar quiénes pertenecían a familias con ingresos más altos o más bajos con una precisión superior al azar.


Lo más interesante es que este efecto desaparecía cuando las personas sonreían o mostraban alguna emoción. La expresión neutral parecía ser la clave. Según los investigadores, con el tiempo las experiencias emocionales repetidas dejan huellas sutiles en la musculatura facial. El estrés, la seguridad, la satisfacción o la preocupación generan expresiones faciales que se perennizan en el tiempo a través de un aprendizaje no consciente generando un gesto característico en el individuo.


El cerebro humano está especialmente entrenado para leer caras. Existen neuronas dedicadas a reconocerlas y analizarlas en milisegundos. Buscamos rostros en todas partes porque, evolutivamente, sobrevivir dependía de interpretar bien al otro. Esa habilidad sigue activa, incluso cuando no somos conscientes de ella.


Lo inquietante aparece después. En el estudio, quienes eran percibidos como más “ricos” tenían más probabilidades de ser considerados aptos para un empleo. Es decir, la impresión inicial no se quedaba en una simple intuición. Influía en decisiones. Y eso tiene consecuencias.


Si una cara neutral ya activa suposiciones sobre estatus, esas suposiciones pueden moldear oportunidades, trato y expectativas. Se convierte en un círculo difícil de ver, pero real.


Nada de esto significa que podamos “leer” con exactitud la vida de alguien mirando su rostro. Tampoco que el destino esté escrito en los músculos faciales. Lo que muestra la investigación es otra cosa: nuestras experiencias dejan rastros, y los demás reaccionan ante ellos incluso cuando creemos que no estamos mostrando nada.


A veces pensamos que el rostro descansa cuando no expresa emoción. Pero incluso en reposo, el rostro cuenta una historia. Y el cerebro del otro la está escuchando.



Fuente del estudio: Universidad de Toronto. Investigación publicada en Journal of Personality and Social Psychology. Publicado el 29 de mayo del 2017.

Comentarios


bottom of page