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¿Cómo el cerebro actualiza el miedo antes de enfrentarlo?

  • Foto del escritor: INA
    INA
  • hace 2 horas
  • 2 min de lectura

Hay personas que sienten miedo a las arañas de una forma que va mucho más allá del rechazo. La respiración cambia, el cuerpo se tensa, aparece la necesidad de alejarse y una imagen puede activar una respuesta intensa. En una fobia, el miedo puede comportarse como una memoria emocional que se enciende con demasiada fuerza y que, en algunos casos, vuelve incluso después de haber sido trabajado en terapia.


Uno de los tratamientos más utilizados para los miedos intensos es la terapia de exposición. Este abordaje consiste en acercarse de forma gradual y segura al estímulo temido para que el cerebro aprenda una nueva respuesta. Cuando el proceso funciona, la persona puede tolerar mejor aquello que antes generaba una reacción desproporcionada. Aun así, en algunos casos el miedo reaparece con el tiempo, por eso distintos investigadores han estudiado cómo fortalecer ese aprendizaje para que sea más estable.


Un grupo de investigadores de la Universidad de Uppsala y del Instituto Karolinska analizó este problema desde el funcionamiento de la memoria. Su trabajo partió de una idea importante: cuando una persona recuerda algo, ese recuerdo puede volverse momentáneamente flexible antes de consolidarse otra vez. Este proceso se conoce como reconsolidación y permite estudiar si una memoria de miedo puede actualizarse en el momento en que se encuentra más abierta al cambio.


En el estudio, los investigadores trabajaron con personas con aracnofobia y midieron su actividad cerebral mientras observaban imágenes de arañas. El foco estuvo en la amígdala, una región muy implicada en las respuestas de miedo. Antes de la sesión principal de exposición, algunos participantes recibieron una breve exposición inicial diez minutos antes, con el objetivo de activar el recuerdo del miedo antes de iniciar el procedimiento más prolongado.


Al día siguiente, quienes habían tenido esa activación previa mostraron una reducción significativa en la actividad de la amígdala cuando volvieron a ver las imágenes. También presentaron menos evitación frente a las arañas. El miedo no desapareció por completo, pero la respuesta cerebral y conductual frente al estímulo temido fue menos intensa.


Al parecer bastaba con ajustar el momento en que se activaba el recuerdo. Al hacerlo, el cerebro parecía modificar parte de la respuesta emocional asociada a esa memoria. Esto sugiere que, en determinados casos, la forma en que se ordena una intervención puede influir en cómo se actualiza el aprendizaje del miedo.


Estos resultados son importantes para el estudio de las fobias y otros trastornos de ansiedad, porque muestran que pequeños cambios en el tiempo y la secuencia de una intervención pueden influir en la fuerza de una memoria emocional. La idea es reducir la respuesta automática que se activa frente al estímulo temido.


Comprender el miedo como una memoria que puede actualizarse ayuda a pensar las fobias con mayor precisión. La exposición sigue siendo importante, pero estos hallazgos sugieren que también importa el momento en que se activa el recuerdo y la disposición del sistema de memoria para incorporar una respuesta nueva y menos amenazante.


Fuente científica: Universidad de Uppsala e Instituto Karolinska (Agosto 25 /2016). Investigación publicada en Current Biology sobre reconsolidación de la memoria, exposición y reducción de respuestas de miedo en personas con aracnofobia.


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