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Moverse antes y durante el embarazo podría favorecer el desarrollo temprano del bebé

  • Foto del escritor: INA
    INA
  • hace 3 horas
  • 2 Min. de lectura
Moverse antes y durante el embarazo podría favorecer el desarrollo temprano del bebé

A veces pensamos en el embarazo como un periodo en el que todo gira alrededor de la alimentación, los controles médicos o el descanso. Todo eso importa, pero hay otro aspecto que también puede influir en el desarrollo del bebé y muchas veces pasa desapercibido: el movimiento.

Un estudio publicado en JAMA Network Open encontró que la actividad física de la madre antes y durante el embarazo podría estar asociada con el desarrollo neurológico temprano de los hijos. La investigación fue dirigida por Io Kumasaka, de la Tohoku University Graduate School of Medicine en Japón, y analizó datos de 38 219 pares de madre e hijo seguidos desde el nacimiento hasta los tres años. Los científicos evaluaron los niveles de actividad física antes del embarazo y durante la gestación, y luego observaron cómo se desarrollaban distintas habilidades en los niños en los primeros años de vida.

Los resultados muestran una relación consistente en los primeros meses. Cuando las madres tenían niveles más altos de actividad física antes del embarazo, los bebés obtenían mejores resultados en varias áreas del desarrollo a los seis meses, especialmente en habilidades relacionadas con el movimiento, la coordinación y la resolución de problemas. Algo similar se observó cuando las madres se mantuvieron activas durante el embarazo, con mejores desempeños en habilidades motoras gruesas, finas y en tareas simples de resolución.

A los tres años, la relación se vuelve más específica. Los niños cuyas madres habían sido más activas antes del embarazo mostraban mejores resultados en habilidades relacionadas con la resolución de problemas, mientras que en otras áreas no se observaron diferencias claras.

Los investigadores explican que el cerebro infantil es especialmente flexible en los primeros años de vida. Está en constante cambio y adaptación, por lo que pequeñas condiciones del entorno temprano pueden influir en cómo se desarrollan ciertas capacidades.

Esto no significa que el ejercicio durante el embarazo determine por sí solo el futuro de un niño. El desarrollo es un proceso complejo en el que intervienen múltiples factores. Sin embargo, estos hallazgos sugieren que mantenerse activa puede formar parte de un entorno que favorezca ese desarrollo.

Durante el embarazo no solo se forma un cuerpo. También se construyen las bases del desarrollo cerebral, y en ese proceso, hábitos cotidianos como moverse con regularidad pueden tener un papel más relevante de lo que solemos imaginar.

Porque al final, el desarrollo no empieza cuando un niño nace. Empieza mucho antes, en decisiones pequeñas que parecen simples, pero que el cuerpo y el cerebro infantil empiezan a registrar desde el inicio. Y a veces, algo tan cotidiano como moverse un poco más cada día puede ser una de esas primeras formas de cuidado que no se ven… pero que sí se quedan.


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