Cuando hacer arte baja el volumen del estrés
- INA

- hace 3 horas
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Vivimos es una vorágine de pendientes, mensajes, preocupaciones pequeñas que se acumulan y esto afecte el organismo antes de que nos demos cuenta. Contracturas en los hombres, la espalda, respiración menos profunda y una inquietud que cuesta explicar son las señales más frecuentes de que algo no esta bien.
En esos momentos, dibujar, modelar o hacer un collage puede parecer un lujo o una distracción. Sin embargo, la ciencia sugiere que crear arte tiene un efecto real en el cuerpo.
Un estudio de la Universidad de Drexel encontró que dedicar tiempo a la creación artística reduce los niveles de cortisol, una de las principales hormonas asociadas al estrés. El cortisol se puede medir en la saliva y funciona como un indicador biológico de alerta. Cuando está elevado de forma sostenida, el organismo permanece en este estado permanentemente y sin razón aparente.
En la investigación participaron 39 adultos entre 18 y 59 años a quienes se les indicó dedicar 45 minutos a crear algo con los materiales que prefiriera (marcadores y papel, plastilina o elementos para collage) a su libre albedrio. Un arteterapeuta estuvo presente solo para acompañar si era necesario. Antes y después de la actividad se midieron los niveles de cortisol.
Los resultados mostraron que el 75% de los participantes redujo sus niveles de cortisol después de crear arte. La disminución no dependió de la experiencia previa. Personas que apenas dibujaban y otras con mayor recorrido artístico se beneficiaron de manera similar.
Los testimonios escritos después de la actividad ayudan a entender lo que ocurrió. Algunos describieron la experiencia como relajante y reflexiva. Otros señalaron que, tras unos minutos, la ansiedad disminuía y podían dejar de rumiar lo pendiente. La atención se desplazaba hacia el proceso creativo y el cuerpo respondía.
Por otro lado el 25% de los participantes, aumento el cortisol, aparentemente relacionado con cierto nivel de activación necesario para el funcionamiento diario, según los investigadores. Es posible que, en esos casos, la actividad generara un estado de implicación o energía. Debemos recordar que el cortisol es una señal de estrés, pero también una hormona que nos prepara para para la acción.
El equipo esperaba que ciertos materiales, como la arcilla o el dibujo libre, produjeran mayores descensos del cortisol que opciones más estructuradas como el collage, pero no fue así, emergiendo el propio acto de crear en un entorno seguro y la libertad de elección, el factor mas relevante.
También se observó una relación leve con la edad. Los participantes más jóvenes tendieron a mostrar descensos más consistentes de cortisol. Esto abrió preguntas sobre cómo las actividades creativas podrían apoyar a estudiantes que enfrentan altos niveles de presión académica.
El estudio forma parte de una línea más amplia de investigación que busca entender cómo la autoexpresión artística puede influir en el bienestar psicológico y, a través de él, en la salud física. Crear algo con las manos moviliza atención, emoción y significado. El cerebro se involucra en una tarea que no exige rendimiento externo inmediato. El cuerpo, mientras tanto, ajusta su respuesta fisiológica.
No hace falta saber pintar como un maestro. Tampoco tener una técnica perfecta. A veces basta con elegir un color y empezar a mover la mano. En ese gesto sencillo, el sistema nervioso puede encontrar un espacio de regulación que no siempre logra con palabras.
Fuente del estudio: Kaimal, G., Ray, K. y Muniz, J. (2016). Reduction of cortisol levels and participants’ responses following art making. Art Therapy. Universidad de Drexel.



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