Adolescentes con TDAH: ¿por qué tienen mayor riesgo de ansiedad y depresión?
- INA

- hace 23 minutos
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La adolescencia nunca es sencilla, y cuando se combina con TDAH la intensidad puede sentirse aún mayor, porque las dificultades de atención o impulsividad suelen convivir con emociones que influyen profundamente en la forma en que los jóvenes atraviesan esta etapa.
Cuando se habla de trastorno por déficit de atención e hiperactividad en adolescentes, suele pensarse primero en la dificultad para concentrarse, organizarse o regular ciertos impulsos. Sin embargo, muchos jóvenes también atraviesan síntomas de ansiedad, bajo estado de ánimo o episodios depresivos, lo que ha llevado a los investigadores a preguntarse qué factores ayudan a explicar esta relación tan frecuente.
Una investigación liderada por la Universidad de Edimburgo analizó datos de más de 5.000 adolescentes de entre 11 y 17 años que forman parte del Millennium Cohort Study del Reino Unido. El equipo observó cómo evolucionaban los síntomas de TDAH y los problemas emocionales a lo largo del tiempo, considerando también aspectos familiares, sociales y personales que podían influir en la salud mental de los jóvenes.
Los resultados mostraron que los adolescentes con TDAH tienden a presentar con mayor frecuencia dificultades emocionales. Aproximadamente uno de cada cuatro desarrolla trastornos de ansiedad, y cerca del 40 % atraviesa episodios depresivos durante esta etapa. El estudio también identificó que esta relación no depende de un único factor, ya que la autoestima del adolescente, la salud mental de los padres y las relaciones con sus compañeros pueden participar en el desarrollo de estos problemas emocionales.
La autoestima aparece como un punto especialmente relevante. Cuando un adolescente con TDAH empieza a verse a sí mismo desde la dificultad, el error o la comparación constante con otros, el malestar emocional puede intensificarse. A esto se suma el contexto familiar, porque cuando los padres también atraviesan problemas de salud mental, el entorno cotidiano puede volverse más exigente emocionalmente para el joven.
En el caso de las niñas, el estudio encontró que las relaciones con sus pares tienen un peso particular. Las dificultades para integrarse, el rechazo o los conflictos sociales se asociaron con mayor malestar emocional a lo largo del tiempo. Esto ayuda a comprender por qué, en algunas adolescentes, los síntomas de TDAH pueden volverse más complejos cuando se combinan con experiencias sociales difíciles.
Estos hallazgos amplían la forma en que se entiende el acompañamiento de adolescentes con TDAH. Además de trabajar la atención, la organización o la impulsividad, también resulta importante fortalecer la autoestima, observar la calidad de los vínculos y considerar la salud emocional de la familia. El bienestar del adolescente se construye dentro de un entorno, y ese entorno puede influir en cómo vive sus síntomas, cómo se percibe y cómo enfrenta esta etapa.
Fuente del estudio: Universidad de Edimburgo. Datos del Millennium Cohort Study. Investigación financiada por la Medical Research Foundation. Publicado en 2026.



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