¿Puede la falta de vitamina D al nacer influir en el riesgo de autismo y esquizofrenia?
- INA
- 19 jun 2025
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Cuando pensamos en la salud mental, rara vez consideramos el impacto que pudo haber tenido el nivel de vitamina D al nacer. Sin embargo, un reciente estudio sugiere que los bebés que nacen con niveles bajos de esta vitamina tienen mayor probabilidad de desarrollar trastornos mentales como autismo, esquizofrenia y TDAH en etapas posteriores de la vida.
El estudio, realizado por la Universidad de Queensland, analizó datos de más de 71,000 personas y encontró que aquellos con deficiencia de vitamina D al nacer tenían un riesgo significativamente mayor de padecer problemas del neurodesarrollo. Este hallazgo refuerza la importancia de mantener niveles adecuados de vitamina D durante el embarazo y la primera infancia.
La vitamina D cumple un papel crucial en el desarrollo cerebral durante los primeros años de vida. Según el profesor John McGrath, líder del estudio, los resultados sugieren que mantener niveles óptimos de esta vitamina desde el nacimiento puede reducir el riesgo de varios trastornos mentales en el futuro.
Los investigadores encontraron que los recién nacidos con niveles bajos de vitamina D tenían más probabilidades de desarrollar:
Autismo (TEA).
Esquizofrenia.
Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).
Esta relación entre la vitamina D y los trastornos mentales ya había sido estudiada anteriormente, pero esta investigación es la más extensa hasta la fecha y proporciona evidencia más sólida al analizar múltiples condiciones de salud mental.
La vitamina D generalmente proviene de la exposición al sol, pero también puede obtenerse a través de algunos alimentos y suplementos. Sin embargo, la deficiencia de esta vitamina es común en mujeres embarazadas de todo el mundo, lo que plantea la necesidad de estrategias preventivas.
El estudio sugiere que tomar suplementos de vitamina D durante el embarazo y en la primera infancia podría ser una medida eficaz para reducir el riesgo de estos trastornos. De hecho, muchos países ya recomiendan el uso de suplementos durante el embarazo, tal como ocurre con el ácido fólico para prevenir problemas neurológicos.
Los investigadores proponen que optimizar los niveles de vitamina D en la etapa neonatal podría convertirse en una estrategia de salud pública para prevenir trastornos del desarrollo neurológico. Así como el folato se utiliza para prevenir malformaciones congénitas, la vitamina D podría convertirse en una herramienta fundamental para la salud mental futura.
Aunque el estudio no sugiere que todos los casos de autismo o esquizofrenia se deban exclusivamente a la deficiencia de vitamina D, los resultados destacan la importancia de asegurar niveles adecuados desde el nacimiento. Esto podría reducir significativamente el riesgo de desarrollar trastornos del neurodesarrollo en la infancia o adolescencia.
Este hallazgo abre nuevas perspectivas sobre cómo pequeñas decisiones durante el embarazo pueden tener un impacto duradero en la salud mental de los hijos. Mantener los niveles de vitamina D bajo control no solo es importante para la salud ósea, sino también para garantizar un desarrollo cerebral saludable.
El próximo paso será seguir investigando cómo la suplementación durante el embarazo puede influir directamente en la prevención de estos trastornos, pero, por ahora, el mensaje es claro: cuidar los niveles de vitamina D desde el inicio de la vida puede marcar una gran diferencia.
Fuente: Universidad de Queensland, The Lancet Psychiatry (2025).





