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Neurotransmisores: La química de las emociones



Al hablar de emociones nos volvemos abstractos. Hablamos de metáforas y experiencias. Nadie lo explica igual, porque nadie lo vive igual. La felicidad, el enamoramiento o el miedo quedan grabados en nuestra mente a manera de recuerdos, y es entonces que asociamos determinados elementos, situaciones y hasta olores con una sensación en específico. Sin embargo, la realidad detrás de estos sentimientos tiene una base química que influye en el funcionamiento de todo nuestro organismo. Esa base recibe el nombre de neurotransmisores.


Un neurotransmisor es una biomolécula que transmite información de una neurona a otra neurona consecutiva, unidas mediante una sinapsis. Dicho de otra forma, un neurotransmisor es una sustancia química que se encarga de la transmisión de las señales desde una neurona hasta la siguiente. Sin los neurotransmisores, no habría conexión química entre neuronas. Es decir, no podríamos hacer nada.


Su funcionamiento es sencillo de ejemplificar: Imagina cómo viaja la información por internet. Tenemos dos postes unidos por un cable. Al enviar un correo, por ejemplo, la información se codifica y viaja mediante un impulso eléctrico a través de este cable, entre poste y poste. Ahora bien, cada poste representaría una neurona y el impulso eléctrico que les transfiere información, recibe el nombre de sinapsis. El ser humano tiene entre 67 y 86 mil millones de neuronas, y la sinapsis que se genera entre ellas nos permite realizar acciones como movernos o parpadear. Algo instantáneo y muy veloz. ¿Te imaginas tener un servicio de internet que funcione a la velocidad en el que nuestras neuronas hacen sinapsis? sería increíble.


Ahora bien, ¿Qué tiene todo esto que ver con las emociones? Los neurotransmisores nos permiten entender la asociación entre la activación del sistema nervioso y el comportamiento. No solo tienen importancia para la conservación de las funciones vitales del cuerpo. El tener una deficiencia o un exceso de algún neurotransmisor puede producir desórdenes en diferentes planos.


Por ejemplo, La serotonina (5-HT) es comúnmente conocida como la hormona de la felicidad, porque los niveles bajos de esta sustancia se asocian a la depresión y la obsesión. Por su parte, la Norepinefrina (NE) junto con la epinefrina, es característica de la reacción de lucha o huida, estimulando el trabajo del sistema cardiovascular. Así, desencadena la liberación de glucosa de las reservas de energía, e incrementa el flujo sanguíneo hacia los músculos. La dopamina es otro de los neurotransmisores más conocidos, porque está implicado en las conductas adictivas y es la causante de las sensaciones placenteras. Sin embargo, entre sus funciones también encontramos la coordinación de ciertos movimientos musculares, la regulación de la memoria, los procesos cognitivos asociados al aprendizaje y la toma de decisiones.


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