ĀæDormir ādemasiadoā tambiĆ©n puede afectar tu mente?
- INA
- 5 dic 2025
- 3 Min. de lectura

Siempre escuchamos que dormir bien es esencial. Que el descanso lo cura todo. Que ocho horas son el sueño perfecto. Pero ¿qué pasa cuando dormir mÔs de la cuenta deja de ser un refugio⦠y empieza a ser una señal de alerta?
Un nuevo estudio del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas en San Antonio acaba de mostrar algo que puede incomodar un poco: dormir nueve horas o mÔs no sólo no mejora la mente, sino que puede empeorar el rendimiento cognitivo, y este efecto es aún mÔs fuerte en personas que viven con depresión.
La idea de ādescansar muchoā suele sonar reconfortante, pero tal vez el cerebroĀ estĆ© contando otra historia.
Cuando dormir mƔs no significa descansar mejor
El hallazgo nació del anÔlisis de 1853 participantes del histórico Estudio del Corazón de Framingham, personas entre 27 y 85 años sin demencia ni antecedentes de accidente cerebrovascular.
Los investigadores encontraron un patrón claro: cuanto mĆ”s prolongado era el sueƱo, peor era el desempeƱo en pruebas de memoria, habilidades visoespacialesĀ y funciones ejecutivas, y entre quienes tenĆan sĆntomas depresivos, el deterioro era significativamente mayor.
Dormir mucho no era un sĆntoma aislado. TambiĆ©n estaba ligado a estados depresivosĀ mĆ”s marcados.
Depresión y sueƱo largo: un vĆnculo que pesa en la mente
La depresión ya es conocida por alterar los ritmos del sueño. Puede causar insomnio, pero también puede llevar al extremo opuesto: dormir largas horas y aun asà despertar con sensación de agotamiento mental.
Lo importante aquĆ es que el estudio encontró que la duración prolongada del sueƱo se relacionaba mĆ”s estrechamente con el deterioro cognitivo en quienes presentaban sĆntomas depresivos, independientemente de si tomaban o no antidepresivos. Como si la depresión y el sueƱo excesivo formaran una alianza silenciosa que, con el tiempo, erosiona ciertas capacidades mentales.
El sueƱo como un reloj que marca la salud del cerebro
Dormir no es solo cerrar los ojos. Es un proceso profundamente activo: el cerebro limpia toxinas, reorganiza información, fortalece conexiones. Pero tanto el exceso como la falta de sueño pueden alterar ese equilibrio.
Diversas investigaciones han sugerido que desviarse de las 7 a 8 horas recomendadas no es trivial. No se trata solo de sentirse cansado. Se trata de memoria, atención, planificación y control de impulsos. Funciones que sostienen nuestra vida cotidiana.
La depresión, un factor de riesgo para el deterioro cognitivo parece amplificar estas consecuencias.
Un patrón que se repite en distintos grupos
Los investigadores dividieron a los participantes en cuatro categorĆas segĆŗn su relación con los sĆntomas depresivos y el uso de antidepresivos. El deterioro cognitivo apareció con mĆ”s fuerza en quienes dormĆan demasiado y tenĆan depresión, sin importar si usaban medicación.
En personas sin depresión, el impacto tambiĆ©n existĆa, aunque era mĆ”s leve.
Este hallazgo abre la puerta a una pregunta inquietante: Āæy si dormir ādemasiadoā fuera un indicador temprano de riesgo cognitivo?
Lo que la ciencia todavĆa necesita entender
El equipo cientĆfico seƱala que aĆŗn falta mucho por investigar. Se necesitan estudios longitudinales que sigan a las personas durante aƱos para entender si el sueƱo excesivo es una causa, un sĆntoma o ambas cosas dentro de los procesos de deterioro cognitivo.
Pero lo que sà estÔ claro es que el sueño y la salud mental estÔn mucho mÔs entrelazados de lo que solemos pensar.
Dormir no es simplemente descansar. Es sostener el cerebro. Y cuando ese equilibrio se rompe, el cuerpo lo siente, pero la mente lo resiente aún mÔs.
Fuente del estudio: Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas en San Antonio, publicado en Alzheimer's & Dementia: The Journal of the Alzheimer's Association, a partir del anÔlisis del Estudio del Corazón de Framingham. (21 de abril de 2025)





